EMPASTE EN PASTOREO: POR QUÉ SE FORMA LA ESPUMA Y QUÉ SE PUEDE HACER ANTES DE QUE APAREZCA

Empaste y timpanismo espumoso de origen forrajero son el mismo cuadro: el que aparece sobre alfalfa, tréboles y verdeos tiernos, y que en cuestión de horas puede costarte un animal. No hay que confundirlo con el timpanismo gaseoso por obstrucción del esófago, que es un accidente individual, ni con el timpanismo de origen dietario que se ve en encierre con dietas de alto grano. Son tres problemas distintos y este artículo se ocupa solo del primero.

Qué pasa adentro del rumen

El animal produce gas todo el tiempo. Mientras ese gas se separa del contenido ruminal y forma una cámara libre arriba, el eructo lo elimina sin que pase nada. El empaste ocurre cuando el gas deja de separarse porque queda atrapado en una espuma estable.

La espuma se arma con las proteínas solubles que la planta libera apenas entra al rumen. Las pasturas de alta calidad son especialmente eficientes en eso: en raigrás fresco en estado vegetativo con 25,8 % de proteína bruta, el 83,2 % es proteína degradable en rumen y apenas el 4,33 % llega al intestino (Morales et al., 2024). Ese material se libera rápido, en gran cantidad, y estabiliza las burbujas. Cuando la espuma ocupa el lugar de la cámara de gas, el reflejo del eructo se bloquea, la presión sube y el cuadro se instala.

No es solo un problema físico. Al comparar animales empastados y no empastados sobre trigo de invierno, se encontró un desbalance en la población microbiana del rumen —con mayor abundancia de arqueas metanogénicas en los animales afectados— compatible con un cambio en el patrón de fermentación (Pitta et al., 2016). En animales sobre alfalfa se observó lo mismo desde otro ángulo: la microbiota de los empastados era distinta, con predominio de unos géneros y caída de los degradadores de fibra (Azad et al., 2019).

El riesgo real no es marginal

Conviene dimensionarlo. En un ensayo con novillos canulados sobre alfalfa pura, 11 de 12 animales desarrollaron empaste clínico (Azad et al., 2019). No es un accidente ocasional: sobre el recurso adecuado y sin ninguna medida preventiva, el cuadro es la regla y no la excepción.

Qué mueve el riesgo en el potrero

El riesgo se construye con tres factores que se combinan.

El recurso. Leguminosas sin taninos condensados —alfalfa, tréboles— en estado vegetativo, con mucha hoja y mucha proteína soluble. Cuanto más tierno y más leguminosa, mayor riesgo.

El animal. Un animal que entra con hambre come más rápido y carga mucho material en poco tiempo. Ahí es donde la velocidad de ingestión se transforma en velocidad de liberación de proteína soluble.

La transición. Los cambios bruscos de dieta y de recurso no le dan tiempo al rumen a acomodar su población microbiana, que es justamente la que se desordena en los animales que se empastan.

Herramientas con respaldo publicado

Leguminosas con taninos condensados. Los taninos condensados se unen a las proteínas y limitan la formación de espuma estable. La revisión de Kelln et al. (2021) ubica el rango útil en 5 a 10 g de taninos condensados por kg de materia seca: ahí reducen el riesgo de empaste sin comprometer la digestión, mientras que por encima de 50 g/kg empiezan a interferir con la fermentación. En el ensayo sobre alfalfa, la mezcla con esparceta —una leguminosa con taninos— evitó el empaste en 5 de 11 novillos (Azad et al., 2019). Es una reducción real, pero parcial: no es una garantía.

Detergentes de tipo pluronic (poloxaleno). En ese mismo ensayo, el tratamiento con detergente evitó el empaste en los 12 novillos (Azad et al., 2019). Es la herramienta más efectiva del trabajo, pero tiene una condición dura: exige que el animal lo consuma todos los días y en la dosis prevista. Un día sin consumo es un día sin protección.

Monensina. Un metaanálisis sobre bovinos en pastoreo, con datos de pasturas propensas al empaste, encontró que la monensina redujo la incidencia en 20 puntos porcentuales y la severidad en 0,7 puntos de score. En el mismo trabajo, sobre la base de 38 experimentos, el efecto promedio en performance fue de 0,078 kg más de ganancia diaria, alrededor de 10 % sobre los testigos (Gadberry et al., 2022).

El punto ciego de todas estas herramientas

Las tres se administran por vía oral y ninguna funciona si el animal no la consume en la cantidad prevista. Y ahí es donde la mayoría de los planteos se cae.

Cuando el consumo del suplemento se limita con sal, la variación entre animales es enorme: en vaquillonas en pastoreo se midieron coeficientes de variación de 88 % a 122 % según el año, con animales que directamente no se acercan al comedero y otros que consumen de más (White et al., 2022). El promedio del lote puede dar bien y el animal individual quedar sin cubrir.

El propio metaanálisis de monensina lo señala: cuando el aditivo se entrega en suplementos minerales a libre acceso, el consumo suele quedar por debajo de la dosis recomendada (Gadberry et al., 2022). El aditivo no falla; falla la entrega.

Dónde entra la suplementación controlada

Limitar el consumo con un núcleo formulado para eso, en lugar de hacerlo con sal, apunta exactamente a ese problema. El principio es que a mayor inclusión del núcleo en la mezcla, menor consumo de suplemento. Según la ficha técnica del núcleo limitador, en recría la relación es aproximadamente esta:

Inclusión del núcleo en el suplementoConsumo esperado (% del peso vivo)
5,0 %1,20 – 1,50 %
7,5 %0,80 – 1,00 %
10,0 %0,60 – 0,75 %
12,5 %0,48 – 0,60 %

Para el manejo del empaste esto cambia tres cosas.

La primera es la dosis del aditivo. Si el núcleo aporta monensina y el consumo del suplemento está acotado dentro de un rango previsible, la dosis que recibe cada animal deja de depender de que se acerque o no al comedero de mineral.

La segunda es la uniformidad. El sistema permite trabajar con tropas heterogéneas y rodeos grandes sin problemas de competencia, con unos 3 cm de comedero por animal en lugar de los 50 cm que exige la suplementación diaria, y con el alimento disponible las 24 horas. Los animales relegados dejan de ser los que quedan sin cubrir.

La tercera es el aporte continuo. El suplemento disponible todo el día significa que el animal no llega al potrero con el rumen vacío y comiendo a máxima velocidad. Es un efecto de manejo, no una medida terapéutica, pero actúa sobre uno de los tres factores de riesgo.

Qué llevarse

El empaste no se resuelve con una sola herramienta. Se baja el riesgo combinando el recurso —composición de la pastura y estado de la planta—, el manejo del ingreso al potrero y una herramienta con respaldo, sea la mezcla con leguminosas con taninos, el detergente o el ionóforo.

Y hay una condición que atraviesa a las tres: solo funcionan si cada animal recibe lo que el plan dice que recibe. Por eso la forma de entrega no es un detalle logístico. Sobre pasturas de alto riesgo, es parte del programa sanitario.

Referencias

Azad, E., Derakhshani, H., Forster, R. J., Gruninger, R. J., Acharya, S., McAllister, T. A., & Khafipour, E. (2019). Characterization of the rumen and fecal microbiome in bloated and non-bloated cattle grazing alfalfa pastures and subjected to bloat prevention strategies. Scientific Reports, 9, 4272. https://doi.org/10.1038/s41598-019-41017-3

Gadberry, M. S., Lalman, D., White, F., Linneen, S., & Beck, P. (2022). Meta-analysis of the effects of monensin on growth and bloat of cattle on pasture. Translational Animal Science, 6(2), txac031. https://doi.org/10.1093/tas/txac031

Kelln, B. M., Penner, G. B., Acharya, S. N., McAllister, T. A., & Lardner, H. A. (2021). Impact of condensed tannin-containing legumes on ruminal fermentation, nutrition, and performance in ruminants: A review. Canadian Journal of Animal Science, 101(2), 210–223. https://doi.org/10.1139/cjas-2020-0096

Morales, Á. G., Navarro, Á. R., Pulido, R. G., & Hanigan, M. D. (2024). Characterization of in situ ruminal degradation of crude protein and individual amino acids from ryegrass. Agriculture, 14(12), 2283. https://doi.org/10.3390/agriculture14122283

Pitta, D. W., Pinchak, W. E., Indugu, N., Vecchiarelli, B., Sinha, R., & Fulford, J. D. (2016). Metagenomic analysis of the rumen microbiome of steers with wheat-induced frothy bloat. Frontiers in Microbiology, 7, 689. https://doi.org/10.3389/fmicb.2016.00689

White, H. C., Van Emon, M. L., DelCurto-Wyffels, H. M., Wyffels, S. A., & DelCurto, T. (2022). Effects of pelleted versus loose salt-limited protein supplement on supplement intake behavior of yearling heifers grazing dryland pastures. Translational Animal Science, 6(3), txac115. https://doi.org/10.1093/tas/txac115

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